Boudoir, ¿qué me pongo? ¿qué me quito?

¿Estás preparad@ para tu sesión de fotografía boudoir? A lo mejor ya sabes lo que quieres ponerte o tal vez ya estás saturad@ de buscar ejemplos en Internet. Da igual, la única regla que te recomendamos seguir es que lo que vayas a llevar, o lo que decidas quitarte, te haga sentirte cómod@, sensual, segur@.

que me pongo

¿Por qué no te pones esas prendas con las que siempre triunfas o aquellas que hacen resaltar lo más bonito de tu cuerpo?  Desempolva ese corsé que no encuentras ocasión de estrenar o recupera ese conjunto atrevido que siempre guardas para mejor ocasión.
¿Y si te vistes sólo con unos complementos elegantes? Una corbata mal anudada,  un sombrero o unos guantes de fiesta.  ¿Qué me dices de unos zapatos o unos botines? No se nos ocurre complemento que te describa mejor y que resuma tantos significados.
¿Qué tal ese vaquero o ese short que parecen salir de ti, como parte de tu piel? ¿Qué me dices de ese jersey de lana o de esa camisa de encaje sin nada más?
Y si tienes un precioso tatuaje ¿Por qué no desvelas la piel en el que habita? La excusa perfecta para mostrar y mostrarte. ¿Qué tal un look pin-up o retro con un toque gótico?
 Si lo que quieres es regalar el reportaje a tu pareja ¿Por qué no llevarte una de sus camisas preferidas o la camiseta de su equipo si es un loc@ del deporte? Ponte aquellas cosas que sólo para él o ella significan algo o muéstrate ante la cámara sugiriendo ese gesto o ese lugar en ti que tanto le gustan. Si lo que deseas es un boudoir de boda, utiliza tu velo o su chaqué. Acierto seguro.
Es difícil no asociar el boudoir a la lencería. Cuando hablamos de boudoir imaginamos a  Madame Bovary “arrancando la cinta delgada de su corsé, que silbaba alrededor de sus caderas como una culebra que se escurre”, en un gesto eterno de afirmación de la sensualidad femenina.  Y es verdad que el mundo de la ropa interior nos ofrece tantas alternativas en su diversidad y variación que es difícil encontrar un boudoir en el que no sea protagonista. Pero ésta no deja de ser una imagen clásica que no desmerece reportajes más modernos  en los que caben vestidos ajustados, ropas de encaje, transparencias, espaldas desnudas, chalecos de mil materiales y medias de infinitos tupidos o collares y complementos más o menos sencillos.
Eso sí, lleves lo que lleves siempre es importante que te sientas a gusto y sexy. Si le añades un poquito de confianza en ti, te prometemos una sesión fotográfica inolvidable.

🙂

Share Button

Post a Comment

Your email is never published nor shared.