Excusas para no hacerte un boudoir

El boudoir no es para gente perfecta, si no para gente real que quiera sentirse perfecta.

¿No te atreves a decir sí a una sesión boudoir? ¿No te ves en ella a pesar de que te vas a divertir y te puede ayudar a quererte más? Abandona prejuicios. No deberías perder la oportunidad de sentirte irrepetible poniendo las repetidas excusas que escuchamos cuando hablamos del reportaje boudoir. Y ninguna vale.

Excusas para no hacerte un boudoir

La excusa por excelencia es la del sobrepeso: “Estoy gord@”, “Me sobran `chopecientos´ kilos”, “No tengo cuerpo para enseñar”…. ¿Perdona? Seguro que te estás comparando con un modelo idealizado de ti mism@…que no eres tú mism@. Y, sobre todo, los fotógrafos te vamos a ayudar con los mejores enfoques y con la iluminación más adecuada para destacar tu lado más sensual  y tu pose más atractiva. Y no conocemos a nadie que no los tenga. Tampoco debes olvidar que la ambientación, el estilismo y el maquillaje serán nuestros aliados durante la sesión. Tú sólo tienes que venir descansad@ y con ganas de divertirte. Cuando acabes la sesión y te veas en el reportaje, tal y como de verdad eres, te vas a olvidar durante una temporada de muchas de las inseguridades que asocias a tu cuerpo.
También reiterada es la excusa de la timidez: “Es que me corto” ¿Yo, sexy?, “No valgo para posar”… Pues claro, de eso se trata ¿O acaso eres modelo profesional? En la sesión boudoir buscamos naturalidad, no situaciones forzados o poses automáticas ¿Quién no siente cierto pudor cuando se pone delante de una cámara? Con el boudoir buscamos un retrato sincero de ti, la verdad de tu belleza, no una interpretación. No te preocupes, nosotros  te ayudamos, es nuestro trabajo. Tú déjate llevar y sé tú mism@.
Parecida a las excusas anteriores, aunque menos convincente, es la que se resume en la afirmación “No soy fotogénic@”…  Como ya no tienes excusas sobre tu cuerpo o tu actitud pudorosa, te inventas la de que la fotografía no proyecta tu imagen real, como si fueseis irremediablemente incompatibles o tuvieses un defecto incurable. Desde luego es la excusa que más nos ofende a quienes nos dedicamos al reportaje fotográfico, y es que no hay malos modelos sino malos fotógrafos. Nos explicamos: la lente de las cámaras nos trata a cada uno de manera singular y eso es lo que hace tan apasionante nuestra profesión; un buen fotógrafo obtiene de cada uno su carácter, su particular belleza, su manera de estar en el mundo. Y en una sesión boudoir esto es aún más cierto.
Por último, estamos también acostumbrados a escuchar aquello de que “Para qué quiero un reportaje boudoir si no tengo novi@, amante o espos@ a quien enseñárselas o regalárselas”….¿Y qué? Aunque lo tuvieras, daría igual, porque el reportaje boudoir es, en primer lugar, para ti.  Con el boudoir reúnes esas fotos tan personales en las que te muestras radiante, espléndid@, y con las que recordarás cada vez que las mires que eres únic@ y hermos@. Después, si quieres, se las regalas a tu chic@.
El boudoir no es para gente perfecta, sino para que tú te sientas pefect@.  Es como un espejo que refleja lo más bonito de ti, pero sin dejar de ser tú ¿O es que piensas que hay que ser una top model para tener un buen reportaje de fotografías personales? Ya te aseguramos que no. Así que “NO MORE EXCUSES AT ALL”.
🙂
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